
Hace poco, a propósito de mi viaje a Berlín y la visita al campo de Sachsenhausen, os contaba que hay algo que me parece más dificil de entender que la crueldad de un nazi convencido, y es la complicidad pasiva de los ciudadanos de a pie, esos que parecían no ver nada y "no se metían en política", o esos otros que tiraban piedras a los prisioneros mientras pasaban frente a ellos. Este es un tema en el que pienso muy a menudo -casi me obsesiona-, porque casi ninguno somos mandos militares o miembros de cuerpos especiales, pero hace falta la complicidad de muchos millones para que se lleve a cabo algo como lo que sucedió en Alemania hace ahora 60 años. Pues bien: algo parecido nos plantea Good, uno de los estrenos más interesantes de los últimos tiempos, basada en una obra teatral de C.P. Taylor y (brillantísimamente) protagonizada por Viggo Mortensen y Jason Isaacs.

Good nos cuenta cómo un hombre que en sentido estricto nunca deja de ser bueno se ve metido de lleno en el corazón de la barbarie y la crueldad. Por tomar decisiones o por no tomarlas a tiempo, por cobardía o ceguera, por dejarse vencer por eso tan lícito como humano que es la ambición. Cada uno de nuestros actos tiene sus consecuencias, pero también las tienen las cosas que dejamos de hacer o de decir. Nadie es nunca perfecto y ningún pecho está libre de sombras. Películas como esta nos lo recuerdan, nos hacen pensar y nos obligan a debatir, lo cual es muy de agradecer. Porque todo parece facil con la perspectiva de los años, pero ¿qué habríamos hecho nosotros? Sabemos lo que querríamos haber sido, cómo nos gustaría habernos comportado respecto al partido nazi, a nuestro amigo judío, respecto a esa Alemania que sólo hoy sabemos en lo que se convirtió. Estamos casi seguros de que lo habríamos intuído, de que, como muchos hicieron, habríamos abandonado un país en el que se preparaba la mayor catástrofe moral y humana de la historia. Tal vez hasta creamos que habríamos luchado contra ello con los medios a nuestro alcance. Pero, siendo honestos con nosotros mismos, no podemos tener ninguna certeza.
Por eso hoy os pido que compartais conmigo esta duda tan íntima como incómoda. Que me alumbréis con vuestra perspectiva del tema, que me regaléis vuestras reflexiones, que me ayudéis a comprender cómo puede tanta gente volverse ciega o sorda, si a nosotros nos habría pasado también, o mejor dicho, si podría pasarnos. Porque el hombre es el mismo y el mundo no ha cambiado tanto... no lo olvidéis.
¿Qué habríais hecho vosotros?

7 comentarios:
Resulta muy difícil saberlo sin tener la máquina del tiempo para llevarnos hasta ese momento de la historia y vivirlo en primera persona. Está claro que nada es tan fácil como parece y que la perspectiva que hoy nos da el tiempo no existía en ese momento para ver las cosas tan blancas y tan negras como las podemos ver hoy en dia respecto a lo que paso en la Alemania nazi y hasta donde llegó el horror. Puede que hubiera muchos que no vieron o no quisieron o no se atrevieron a ver, pero creo también que pasó el suficiente tiempo como para darse cuenta de las cosas y acabar tomando una postura. No se puede dejar pasar la vida sin comprometerse nunca, las decisiones que no se toman tienen consecuencias tan tremendas como las que sí se toman. Por ello debemos comprometernos con todo lo que pasa a nuestro alrededor, para que nada luego nos pase por encima.
Básicamente estoy de acuerdo con Mr Ripley.
¿Cuantos de los que desfilaron a lágrima viva el 20 N por delante del cadaver de Franco, hoy deben esconderlo en sus cv íntimos e intransferibles?
A mi me sucede lo mismo Papagena, ese período y todo lo que lleva soterrado me obsesiona, pero es mucho más fácil verlo en ojo ajeno.
Me apunto la peli, para cuando pueda.
Yo también me he hecho esa pregunta en más de una ocasión y he pensado en esos millones de alemanes que fueron espectadores de aquella tragedia; sin embargo pienso mucho más a menudo en los Valcanes y el desastre inenarrable que ocurrió aquí al lado y antes de ayer, como aquel que dice.
Gracias por la recomendación de la película.
Es difícil... Pienso que en Alemania en aquella época el rebelarse implicaba jugarse el tipo y acabar en un campo de concentración, y eso sin contar con la abundantísima propaganda nazi que lo inundaba todo en el régimen nazi.
Cuando le he preguntado a mi abuela si desde España, y en pleno régimen franquista, se sabía lo que pasaba en Alemania, ella dice que los españoles sí sabían que recluían a los judíos, pero la "solución final" no se la imaginaban ni en sus peores pesadillas...
Dejando de lado esto, hay otras conductas como las delaciones o incluso arrojar piedras, que sí estoy segura que nunca podría llevar a cabo. ¿Pasividad? No lo sé, puede que sí (por miedo a las consecuencias para mi familia) o puede que no, pero, desde luego, colaboración cero, y repulsa íntima absoluta, de eso estoy segura.
Un beso.
La peli me gustó, aunque creo que le faltaba un puntito más de... ¿hervor? Yo imagino que, en muchos casos, nos puede el instinto de supervivencia; supongo que ante denunciar u oponerse y sobrevivir, habría quienes eligieran esta última opción, y por muy repugnante que nos parezca desde el 2009, hay que vivirlo en primera persona y metido en el momento para poder ser objetivo. En la peli en concreto, sí creo que el personaje de Viggo se queda muy corto, quiero decir que podría haber hecho más para "ayudar"; más que "Good", en muchos momentos me parece "Idiot".
Yo estoy de acuerdo con Salarino respecto al personaje de Viggo en la peli. Él sí podía haber hecho mucho más, un "buen" pasota es lo que estaba hecho.
Me parece muy oportuna tu reflexión y muy conveniente. Si me permites cambiaría la pregunta por ¿Qué hago yo?. Es más fácil obtener la respuesta, si somos honestos. Con la otra pregunta siempre podemos justificarnos y escabullirnos de una u otra forma.
Las situaciones kafkianas en las que todo el mundo se ve inmerso cotidianamente nos permiten deducir comportamientos humanos que pueden, en cualquier circunstancia, época y mentalidad, llevar a esta brutalidad, porque la cobardía está en la base, a mi juicio. ¿Qué hago yo ahora?
Muchas gracias por la recomendación.
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