
En realidad sé que algunos ya lo conocéis, pero hoy tenemos el privilegio de contar con este joven tenor, uno de mis favoritos, como invitado de lujo en La Verbena. Con sólo 34 años ya ha cantado en muchos de los más importantes teatros europeos, y su carrera, llevada con la modestia que caracteriza a los grandes, asciende imparable con paso lento pero seguro. Compagina sus actuaciones en la Ópera de Zürich, de cuyo ensamble de solistas forma parte, con otras en plazas de primer nivel como París o Viena. Javier Camarena (Xalapa, México, 1976) suma a su amplio repertorio rossiniano (La scala di seta, Il barbiere di Siviglia, L'Italiana in Algeri, La Cenerentola, Mosè in Egitto, La donna del lago) importantes títulos de Donizetti (Don Pasquale, La fille du régiment, Lélisir d'amore) y Bellini (una maravillosa Sonnambula junto a Natalie Dessay en París en 2009), además de varios títulos mozartianos (El rapto en el serrallo, La finta giardiniera y Così fan tutte, editada esta última en DVD). Ha interpretado también obras de Haydn y Paisiello, y más recientemente su debut en el repertorio francés con el Nadir de los Pecheurs de perles de Bizet. Comenzará 2011 debutando Le comte Ory junto a Cecilia Bartoli en enero, y se estrenará en el repertorio verdiano con el Fenton de Falstaff en Zürich.
Javier Camarena posee una voz rotunda, de timbre hermoso y muy personal, y un canto que se adapta a cada estilo pero es siempre sincero y apasionado, y por ello inconfundible. Conversando con él descubrimos que su voz es fiel reflejo de su personalidad: franco, honesto, cercano e inteligente, es un placer conocer los puntos de vista de este mexicano encantador, que nos transmite en cada frase la pasión y entusiasmo por lo que hace, y que será, no tengo ninguna duda, uno de los grandes nombres de la lírica en un futuro nada lejano.
Papagena: ¿Cómo empezó todo, cuándo supiste que querías dedicarte a esto? ¿Cómo fue el recorrido desde México hasta Zurich?
Javier Camarena: Supe que quería ser cantante de ópera después de mi primer concurso de canto por ahí del 2001. Fue una experiencia aterradora y fascinante al mismo tiempo. Por cierto, me descalificaron en la primera eliminatoria, pero me quedé, vi y escuche a todos los concursantes, analizándolos hasta el más mínimo detalle, desde la primera eliminatoria hasta el concierto final y, con los pies bien en la tierra, supe que tenía muchas cosas que trabajar y que podía ser mejor que muchos si me lo proponía. Después como que ese “ser mejor que muchos” se transformó en un “tratar de ser mejor cada día” y esa es mi filosofía hasta la fecha.
Zürich se dio después de un par de años trabajando en México. Rebeca Olvera, una de mis mejores amigas y colegas, que ya estaba en el Opernstudio de Zürich me avisó de las audiciones para la temporada 2006-2007, participé, me seleccionaron y así, dejé trabajo, agarré maletas y me amarré el corazón para dejar a mi familia en México y “buscar fortuna” en esta parte del mundo. Gracias a Dios, todo resultó muy bien y ya estamos todos juntos en Suiza.
P: Rossini es sin duda una de tus especialidades. Sin embargo creo que la belleza de tu timbre y esa capacidad de transmitir sentimientos a través de la voz que tienes encuentran mayor lucimiento en las largas arcadas bellinianas o en la fina línea del repertorio francés. ¿Dónde te encuentras tú más cómodo? Y aunque eres muy joven aún, ¿piensas orientar tus pasos hacia papeles con melodías más largas, como Elvino o Nadir?
J.C: Debo confesarte que Rossini me tomó por sorpresa y se ha ido adueñando de mi repertorio. Antes de venir a Europa jamás pensé que yo podría cantar al buen Gioachino. Hoy día y después de mucho trabajo, aun no lo puedo considerar mi especialidad. Sigo trabajándolo, amo lo que voy descubriendo en sus partituras y disfruto mucho lo que mi voz y mi temperamento pueden hacer por los personajes. En fin... trato de dar siempre lo mejor de mi.
Desde luego me encuentro muchísimo más cómodo cantando Nadir, Elvino o Nemorino que se perfilan más al repertorio de tenor lírico, pero con una exigencia del dominio del registro agudo. Es seguro que iré caminando en esa dirección, a paso lento y sin prisa... voy sintiendo una atracción muy grande hacia el repertorio francés pero veremos que va pidiendo la voz y cuando sea tiempo le daré gusto.
P: Hablando de escoger repertorio, hoy en día da la sensación, sobre todo en los tenores, de que siempre buscan hacer papeles más pesados de los que en principio se adaptarían a sus características: los ligeros quieren cantar papeles líricos, los líricos cantan papeles de spinto… ¿por qué sucede eso? ¿es siempre responsabilidad del cantante el decidir qué papeles canta o tienen que ver en ello los teatros? Y en tu caso, ¿cómo enfocas este aspecto de tu carrera?
J.C: Mira, en mi caso realmente me siento afortunado de estar en el teatro de Zürich, pues aunque me han ofrecido algunas cosas muy atractivas, he considerado que aun no es tiempo para abordarlas y han respetado mi juicio. Creo que no en todos lados sucede lo mismo. Ahora, respecto a que en general se quieran hacer roles más pesados tal vez sea una cuestión de gustos personales y es que ¿a quién no le mueve la gran pasión Pucciniana? ¿a quién no le fascinan las grandes arias de Verdi? Sin embargo creo que hay que estar bien ciertos de la realidad vocal que cada uno tiene, ajustarse a ella y aprender a amar lo que se puede hacer y hacerlo lo mejor posible, porque estoy seguro que el tiempo hace también su parte y a la par de el viene el desarrollo de la voz y de la técnica vocal. Hay que tener inteligencia y paciencia.
P: Es un tópico repetido entre los aficionados que no hay cantantes como los de antes, y especialmente se lamentan de una supuesta sequía en la cuerda tenoril. ¿Cómo ves tú el panorama vocal en la actualidad?
J.C: Creo que en todos los sentidos siempre, SIEMPRE, hay una añoranza por los tiempos pasados. Cuántas veces no hemos escuchado cosas como: “Ya no hacen canciones como las de antes”, “Ya no construyen los autos como los de antes...”, “¿Porqué ya no hacen caricaturas como las de antes?” (risa) en fin... tantas cosas que nos remiten a las cosas que en su momento nos hicieron sentir algo, que dejaron huella en nuestro corazón o en nuestra alma y por lo que de cierta manera, nos aferramos a ellas.
Personalmente pienso que es inútil comparar porque ¿Quien puede HOY escuchar en vivo a Caruso, Wunderlich, Corelli, Gigli, di Stefano, Pavarotti, Bjöerling, por mencionar algunos? Ellos ya dejaron su nombre en la historia y como cualquier cosa en la vida, estamos sujetos a la evolución. En verdad, no creo en tal sequía, hay en la actualidad grandes tenores que han sido parte de esta evolución y que están dejando también su huella en la historia y en el alma de mucha gente: Ramón Vargas, Jonas Kaufmann, Piotr Beczala, Juan Diego Flórez, Lawrence Brownlee, Rolando Villazón, Roberto Alagna, por mencionar a algunos de los famosos comercialmente y otros tantos que vamos haciendo lo nuestro poco a poco. Hay que saber apreciar lo que tenemos hoy en día... “Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido...” dicen por ahí... ¿tú qué crees?
P: Javier, ¿qué importancia tiene el marketing a la hora de labrarse una buena carrera? ¿Crees que hoy en día es necesario tener una gran casa discográfica detrás para convertirse en una estrella de la ópera? ¿Puede esto a veces llegar a perjudicar al artista?
J.C: El marketing, o tener una casa discográfica a tus espaldas, desde luego te da una proyección internacional bárbara y para aquellos que anhelan ser famosas estrellas de la ópera creo que es básico y fundamental. Que perjudique al artista no lo se, posiblemente si no se hace un balance justo entre la demanda de trabajo y la necesidad de descanso, de otra manera no sabría decirlo.
P: ¿Cuáles son tus próximos compromisos, algún personaje nuevo a la vista? Y sobre todo, ¿para cuándo España?
J.C: Tengo ya en puerta “Le comte Ory” (enero) y el Fenton de “Falstaff” (marzo) ambas en Zürich. En mayo vuelvo a Viena con Lindoro de “L’italiana in Algeri”. En Octubre mi debut en el Met con “Il barbiere di Siviglia” y diciembre “La cenerentola” con la Opera Nacional de París.
Para España aun no hay nada concreto, pero espero con todo mi corazón que pronto tenga la oportunidad de cantar para ustedes... (además nos estamos debiendo unos tequilas... ;-) jajajaja)
Javier Camarena: Supe que quería ser cantante de ópera después de mi primer concurso de canto por ahí del 2001. Fue una experiencia aterradora y fascinante al mismo tiempo. Por cierto, me descalificaron en la primera eliminatoria, pero me quedé, vi y escuche a todos los concursantes, analizándolos hasta el más mínimo detalle, desde la primera eliminatoria hasta el concierto final y, con los pies bien en la tierra, supe que tenía muchas cosas que trabajar y que podía ser mejor que muchos si me lo proponía. Después como que ese “ser mejor que muchos” se transformó en un “tratar de ser mejor cada día” y esa es mi filosofía hasta la fecha.
Zürich se dio después de un par de años trabajando en México. Rebeca Olvera, una de mis mejores amigas y colegas, que ya estaba en el Opernstudio de Zürich me avisó de las audiciones para la temporada 2006-2007, participé, me seleccionaron y así, dejé trabajo, agarré maletas y me amarré el corazón para dejar a mi familia en México y “buscar fortuna” en esta parte del mundo. Gracias a Dios, todo resultó muy bien y ya estamos todos juntos en Suiza.
P: Rossini es sin duda una de tus especialidades. Sin embargo creo que la belleza de tu timbre y esa capacidad de transmitir sentimientos a través de la voz que tienes encuentran mayor lucimiento en las largas arcadas bellinianas o en la fina línea del repertorio francés. ¿Dónde te encuentras tú más cómodo? Y aunque eres muy joven aún, ¿piensas orientar tus pasos hacia papeles con melodías más largas, como Elvino o Nadir?
J.C: Debo confesarte que Rossini me tomó por sorpresa y se ha ido adueñando de mi repertorio. Antes de venir a Europa jamás pensé que yo podría cantar al buen Gioachino. Hoy día y después de mucho trabajo, aun no lo puedo considerar mi especialidad. Sigo trabajándolo, amo lo que voy descubriendo en sus partituras y disfruto mucho lo que mi voz y mi temperamento pueden hacer por los personajes. En fin... trato de dar siempre lo mejor de mi.
Desde luego me encuentro muchísimo más cómodo cantando Nadir, Elvino o Nemorino que se perfilan más al repertorio de tenor lírico, pero con una exigencia del dominio del registro agudo. Es seguro que iré caminando en esa dirección, a paso lento y sin prisa... voy sintiendo una atracción muy grande hacia el repertorio francés pero veremos que va pidiendo la voz y cuando sea tiempo le daré gusto.
Vídeo de italianoperafan
P: Hablando de escoger repertorio, hoy en día da la sensación, sobre todo en los tenores, de que siempre buscan hacer papeles más pesados de los que en principio se adaptarían a sus características: los ligeros quieren cantar papeles líricos, los líricos cantan papeles de spinto… ¿por qué sucede eso? ¿es siempre responsabilidad del cantante el decidir qué papeles canta o tienen que ver en ello los teatros? Y en tu caso, ¿cómo enfocas este aspecto de tu carrera?
J.C: Mira, en mi caso realmente me siento afortunado de estar en el teatro de Zürich, pues aunque me han ofrecido algunas cosas muy atractivas, he considerado que aun no es tiempo para abordarlas y han respetado mi juicio. Creo que no en todos lados sucede lo mismo. Ahora, respecto a que en general se quieran hacer roles más pesados tal vez sea una cuestión de gustos personales y es que ¿a quién no le mueve la gran pasión Pucciniana? ¿a quién no le fascinan las grandes arias de Verdi? Sin embargo creo que hay que estar bien ciertos de la realidad vocal que cada uno tiene, ajustarse a ella y aprender a amar lo que se puede hacer y hacerlo lo mejor posible, porque estoy seguro que el tiempo hace también su parte y a la par de el viene el desarrollo de la voz y de la técnica vocal. Hay que tener inteligencia y paciencia.
P: Es un tópico repetido entre los aficionados que no hay cantantes como los de antes, y especialmente se lamentan de una supuesta sequía en la cuerda tenoril. ¿Cómo ves tú el panorama vocal en la actualidad?
J.C: Creo que en todos los sentidos siempre, SIEMPRE, hay una añoranza por los tiempos pasados. Cuántas veces no hemos escuchado cosas como: “Ya no hacen canciones como las de antes”, “Ya no construyen los autos como los de antes...”, “¿Porqué ya no hacen caricaturas como las de antes?” (risa) en fin... tantas cosas que nos remiten a las cosas que en su momento nos hicieron sentir algo, que dejaron huella en nuestro corazón o en nuestra alma y por lo que de cierta manera, nos aferramos a ellas.
Personalmente pienso que es inútil comparar porque ¿Quien puede HOY escuchar en vivo a Caruso, Wunderlich, Corelli, Gigli, di Stefano, Pavarotti, Bjöerling, por mencionar algunos? Ellos ya dejaron su nombre en la historia y como cualquier cosa en la vida, estamos sujetos a la evolución. En verdad, no creo en tal sequía, hay en la actualidad grandes tenores que han sido parte de esta evolución y que están dejando también su huella en la historia y en el alma de mucha gente: Ramón Vargas, Jonas Kaufmann, Piotr Beczala, Juan Diego Flórez, Lawrence Brownlee, Rolando Villazón, Roberto Alagna, por mencionar a algunos de los famosos comercialmente y otros tantos que vamos haciendo lo nuestro poco a poco. Hay que saber apreciar lo que tenemos hoy en día... “Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido...” dicen por ahí... ¿tú qué crees?
Vídeo de xcptenor
P: ¡Pocos refranes tan ciertos..! Otro grande del pasado, Alfredo Kraus, decía que ante todo jamás había que imitar a nadie, por muy grande que fuera la admiración, nunca había que tratar de sonar como otro cantante. Tengo que decirte que una de las cosas que más atraen de tu personalidad es precisamente eso, que no te pareces a nadie. Sin embargo sé, por ejemplo, que admiras mucho al gran Fritz Wunderlich. ¿Cómo se marca la línea entre lo que los grandes del pasado te pueden enseñar y la formación de una personalidad propia?
J.C: Creo que uno puede amar y admirar a muchos cantantes, cierto es que se pueden aprender muchas cosas de ellos: su línea vocal, su forma de frasear, variaciones tradicionales, en fin. Pero es cierto también que cada cantante tiene su propio sentir, sus propias vivencias y eso es algo que se tiene que proyectar. Todos sentimos, amamos, reímos, sufrimos de maneras muy distintas y es lo que se tiene que imprimir en el canto, para que sea real, para que esté VIVO. Creo yo que si uno se enfoca únicamente a ejecutar de manera perfecta una partitura, de cuidar la técnica, que la voz siempre suene bella, sin entregar este plus que es VIVIR al personaje, se aprecia si, pero no se siente igual. Ahora en la parte vocal, creo que todos en algún momento empezamos imitando a alguien, yo imitaba a Pavarotti por ejemplo, pero creo que ahí si tiene mucho que ver el tener un buen maestro de canto que te guíe y te ayude a encontrar tu propio sonido y a desarrollarlo.
J.C: Creo que uno puede amar y admirar a muchos cantantes, cierto es que se pueden aprender muchas cosas de ellos: su línea vocal, su forma de frasear, variaciones tradicionales, en fin. Pero es cierto también que cada cantante tiene su propio sentir, sus propias vivencias y eso es algo que se tiene que proyectar. Todos sentimos, amamos, reímos, sufrimos de maneras muy distintas y es lo que se tiene que imprimir en el canto, para que sea real, para que esté VIVO. Creo yo que si uno se enfoca únicamente a ejecutar de manera perfecta una partitura, de cuidar la técnica, que la voz siempre suene bella, sin entregar este plus que es VIVIR al personaje, se aprecia si, pero no se siente igual. Ahora en la parte vocal, creo que todos en algún momento empezamos imitando a alguien, yo imitaba a Pavarotti por ejemplo, pero creo que ahí si tiene mucho que ver el tener un buen maestro de canto que te guíe y te ayude a encontrar tu propio sonido y a desarrollarlo.
P: Javier, ¿qué importancia tiene el marketing a la hora de labrarse una buena carrera? ¿Crees que hoy en día es necesario tener una gran casa discográfica detrás para convertirse en una estrella de la ópera? ¿Puede esto a veces llegar a perjudicar al artista?
J.C: El marketing, o tener una casa discográfica a tus espaldas, desde luego te da una proyección internacional bárbara y para aquellos que anhelan ser famosas estrellas de la ópera creo que es básico y fundamental. Que perjudique al artista no lo se, posiblemente si no se hace un balance justo entre la demanda de trabajo y la necesidad de descanso, de otra manera no sabría decirlo.
P: ¿Cuáles son tus próximos compromisos, algún personaje nuevo a la vista? Y sobre todo, ¿para cuándo España?
J.C: Tengo ya en puerta “Le comte Ory” (enero) y el Fenton de “Falstaff” (marzo) ambas en Zürich. En mayo vuelvo a Viena con Lindoro de “L’italiana in Algeri”. En Octubre mi debut en el Met con “Il barbiere di Siviglia” y diciembre “La cenerentola” con la Opera Nacional de París.
Para España aun no hay nada concreto, pero espero con todo mi corazón que pronto tenga la oportunidad de cantar para ustedes... (además nos estamos debiendo unos tequilas... ;-) jajajaja)
Vídeo de xcptenor
9 comentarios:
Encantada de conocer a Javier Camarena, un tenor lírico con un timbre precioso.
¿ Tenemos un nuevo Rolando Villazón?
¡¡ viva México!!
Saludos
Congratulations Papagena, gracias por presentarlo, a ver si podemos escucharlo pronto en la piel de toro.
Bravo Camarena! Un tenor que ya no es una promesa sino una realidad: tiene una voz estupenda es simpático e inteligente y sabe lo que quiere. Le deseo todo lo mejor.
Además, hay que destacar la profesionalidad de la entrevistadora, grazie Raquel:-)
Estupenda entrevista, Papagena...
Me imagino que unos tequilas en Zürich para Le Comte Ory serían un deseo a cumplir si te tocase la lotería... xDD
PS: Qué lejos el 2014...!
Estupenda entrevista Papagena!
Me da mucho gusto ver que Javier Camarena esté centrado en lo que realmente le va en su registro sin necesidad de sufrir por cantar lo que no debiera.
Un orgullo mexicano, sin duda
Sí, sí, muy buena entrevista: preguntas interesantes y respuestas jugosas, peroooo ¿por qué no le preguntaste cuándo viene a cantar a México? Si ya sabes que tienes lectores por acá. Indignante. :P
Un gran tenor y una persona accesible.Está claro que es ya una realidad y no una promesa.Su voz me recuerda vagamente a la de otro mejicano:Ramón Vargas,aunque como bien dices tú tiene una fuerte personalidad individual.Esperando su debut en el Liceu con Leicester en 2014.
Justo hace cosa de un mes, un querido amigo mexicano me hizo escuchar esta voz y quedé encantada.
Gracias por la espléndida entrevista y aprovecho para pedirte que le transmitas mi deseo de escucharle bien pronto en el Liceu ( el 2014 queda demasiado lejos!!!).
Enhorabuena por la entrevista, Raquel!
Este tenor me cae majete, creo que tiene una preciosa voz de lírico-ligero.
Publicar un comentario en la entrada